Contra la ley seca

¿Desde cuándo permitimos que los políticos se entrometan tanto en nuestra vida privada? Hoy 21 de Junio se celebra el día del padre en Colombia, y además, juega la selección Colombia un partido definitivo de la Copa América contra Perú. Como ya había pasado durante el mundial de Brasil, la alcaldía de Cali decidió decretar ley seca, lo que impide comprar licor en cualquier establecimiento público. Cientos de comerciantes, que tienen en estos eventos oportunidades para generar ganancias, verán como sus clientes prefieren quedarse en casa.

Más allá de las implicaciones económicas de una medida de este tipo, que por supuesto son negativas, el verdadero problema es que se trata de una violación de las libertades de los ciudadanos ¿por qué un político tiene el derecho de decidir si puedo o no comprar licor? Con la excusa del “bien común”, y de proteger a los caleños de su propio accionar irresponsable, estos señores se convierten en unos padres sobreprotectores, se adjudican poderes sobre nuestras vidas, limitan nuestras libertades.

Ahora bien, ustedes dirán que no nos sabemos comportar, que es necesaria esta restricción para que no haya decenas de muertos en las violentas celebraciones. Lo que vale la pena preguntarse es ¿por qué los caleños no saben celebrar? Y la respuesta que surge es muy compleja: la violencia, las riñas, los homicidios, tienen sus raíces en los problemas sociales que afrontamos en Cali, la pobreza, el desempleo, el narcotráfico, la marginación, el racismo que tratamos de ocultar debajo del tapete. Los caleños no se comportan violentamente porque esa sea su naturaleza, sino porque debido a estos fenómenos se ha degradado el valor de la vida. No se puede negar que los políticos han sido en buena medida responsables del florecimiento de estas problemáticas.

El Estado se comporta de forma absurda, primero ha envenenado a la sociedad y luego le ofrece como antídoto una restricción de sus libertades.

Si existe la pobreza y la marginalidad es porque los políticos con su poder enorme han sido incapaces de permitir las condiciones mínimas para la prosperidad económica; han ahogado a los emprendedores a impuestos y ahuyentado la inversión. Si hay mafias de narcotráficantes, es por el fracaso de las políticas antidrogas. Si persiste el desempleo, o predomina el empleo de baja calidad, es justamente por la incapacidad y la corrupción de la clase política.

De manera que hoy no se puede comprar licor, nos dicen que es por nuestro propio bien, para protegernos de lo irresponsables que somos, nos tratan como niños de 10 años que necesitan la mano dura de sus padres. Las verdades que omiten son que ellos no tienen el derecho a decidir por nosotros, que ya le han hecho suficiente daño a la sociedad y que quitarnos la libertad de ver el partido con una cerveza helada en la mano, es simplemente una aberración.

¿Vos que opinás? ¿A favor o en contra de que los políticos decidan sobre nuestra vida?

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