Las promesas que todos los caleños se hacen en año nuevo y nunca cumplen

Redacción de El Chontaduro

Año nuevo. Guayabo, la novia que después del 28 de diciembre te sigue diciendo que está embarazada, el gota-gota cobrando a lo que da la plata que te gastaste en la Feria, volver al camello, a la U, estás gordo o gorda, no sabés cómo putas empezar el año…, todas esas cosas hermosas que tiene el año nuevo.

Ah, y por supuesto, las promesas. Todos empezamos año y por alguna razón absurda, creemos que el cambio de calendario cambiará nuestras costumbres, mejorará nuestro intelecto, nuestros hábitos, nuestra vida, y nos soñamos al final de ese mismo año con carro nuevo, casa nueva, con abdominales, con maestría terminada y hasta pa´l putas.



Pero no, llega el fin de año, y la misma vuelta pana…, usté no ha mejorado, de hecho, está más viejo y el carro peorcito, y la moto ya no es lo mismo, y su novia lo dejó y… Bueno, estas son las promesas que todo caleño se hace para el año nuevo, pero que nunca cumple:




    1. Dejar de prestarle al gota-gota. El caleño promedio se propone siempre esto. Llega diciembre y llama a ese care Brayan del Gota-gota, le dice que todo bien, 500 lukitas ahí para la feria, con el propósito de que en febrero, cuando termine de pagar, ya no va a prestar más. Pero falso de toda falsedad, antes de terminar de dar las cuotas, ya está haciendo la gestión para otras 500 lukas, papi. Y así, hasta el año que viene…
    2. Las niñas se proponen no volver a salir de rumba y terminar dándoselo facilito al man que les gusta. Ah, ese es uno de los que más se incumple, sin duda. Esas niñitas de la Jave, la Autónoma, la SanBue, que este año en cuanta fiesta armaron el año paado se lo dieron al que les gustaba e hicieron hasta pa vender y llegó el fin de año y el man, todo bien, saliendo con la otra, con la que se portó seriecita… Y empieza el año, y en la primera rumba se dan cuenta de que nada qué hacer, a ellas les gusta es el goce, el disfrute, vivir esa juventud a toda. Pues bueno, les queremos decir que es un alivio que no puedan cumplir ese propósito y que ni siquiera es necesario que se lo propongan. La vida hay que cogerla a lo que venga…, cositas.
    3. Este año sí es el carrito nuevo. Pana, ¿otra vez la misma lora? El año pasado a lo más que llegó fue a pintar de nuevo el chevete que, ahora necesita cambio hasta de pito. Ah, claro, los que tienen carro así sea un tiesto. El resto, papus, seguirán montando en MÍO, y a $2.000. No se rompan el corazón solitos, por favor.
    4. No volver a empeñar las cosas de la casa. Llega junio y usted viendo televisión en ese aparato que tiene como 30 años porque el Led que se compró en diciembre está en la Compraventa El Primo.
    5. Ser su propio jefe. Ay pana, y dele con ese cuento de que ya está mamado en la empresa y quiere montar un emprendimiento y ser su propio jefe. ¿Herbalife, fourlife, ganocafé? No papi, no se ponga en vainas, amigo.
    6. Dejar de ir a reservados. Confiéselo mijo, a usted hasta risa le da cuando piensa en esa promesa de año nuevo. Usted no va a dejar de ir a dejar la plata en Deluxe, Caleñas, a Canelas Club, a Eventos Liz. De hecho, este fin de semana hay un evento especial en alguno de esos que usted conoce, y ya mismo anda gestionando la plata para hacerle una visita a Yuliana, ¿no?
    7. Bajar de peso. Mami, no va a bajar de peso, a menos que ahorre para la Suavebrisa y, además, cuando se la haga, le damos seis meses antes de que vuelva a estar como antes. Esa platica, de una vez le decimos, se va a perder. Al gimnasio va a ir con juicio durante dos semanas, a la tercera ya empieza a ir día de por medio y a la cuarta, mamita, ya tiene la excusa de que es que no le gustó el entrenador que tenía.
    8. Dejar a la moza. Usted se lo dijo: el 30 de diciembre era la última vez que se arriesgaba con ella yendo a Rey de Corazones. Pero pana, este mismo fin de semana de reyes, ella le va a hablar al Whatsapp y usted redondito que va a caer. Lokillo…
    9. Dejar de beber cada fin de semana. Entre enero y febrero lo logra, pero llega marzo, Semana Santa y tenga, pana, le aplica los rones derechito cada fincho hasta el enero siguiente. Lo sabemos, gente, lo sabemos.




Amigo y amiga, bebedores, endeudados, gorditas, gorditos, zunguitas, perros y demás exponentes de la popularidad caleña, no inventen a estas alturas. La vida es como es la vida, sigan viviendo, gozando, dejen esa lora de gente correcta, esto es lo que hay y lo que somos…

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