¿Por qué los caleños idiotas ahora dicen ‘papi’?


Redacción El Chontaduro

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– ‘Papi’, ¿Pero entonces me recoge? – le dije a Juan Carlos.

Me había rehusado a utilizar esa expresión durante meses. Es que me parece medio ridícula, sobre todo porque ya voy llegando a los 30 y se me hace una muletilla de ‘pelados’, de esos que salen en el carro de los papás escuchando reggetón a todo volumen, experimentan con los cortes de pelo y se ponen un ‘aretico’ solo en una oreja, mejor dicho, es que yo no soy de esa generación de niñitos que quieren ser iguales que Maluma o J Balvin.

Bueno, tampoco, voy a ser honesto: claro que quiero ser igual a Maluma o J Balvin, salir con modelos y andar en un Ferrari por Miami Beach, ¿quién no? Lo que pasa es que ya me están saliendo canas, a veces me duelen las rodillas y, cuando salgo, a las 12 ya tengo sueño y quiero devolverme a ver “El Precio de la Historia”. Mejor dicho, estoy en la mitad de ese proceso decadente, que algunos llaman ‘madurar’, pero con mayor precisión, corresponde a envejecer, o dicho de forma más cruda, al frenético camino que me va conducir a la tumba.

Es decir, yo quisiera decir ‘Papi’ con libertad, salir con niñitas de 18 que usan unos shorcitos desvergonzadamente cortos, ‘parcharme’ en algún concierto de reggetón en la Plaza de Toros y hacerme un tatuaje de alguna maricada china en mis enormes pectorales. Pero hay que admitirlo, ninguna de esas cosas me quedan bien, de hacerlas quedaría como un viejo verde, un ‘cocacolo’ que se niega a envejecer o, sin más, como un imbécil.

Por eso me sorprendí, cuando de la nada, sin previo aviso, sin meditarlo, me oí utilizando esa expresión: ‘papi’.

Es que andan en vía de extinción, ‘parce’ o ‘pana’, palabras legendarias que mi generación usó con orgullo, pero que ahora parecen tan arcaicas como esos vocablos ridículos de los tíos y de los papás, que les dicen a los amigos ‘amistá’ o ‘llavería’. Nada de eso, el nuevo rey de las calles caleñas, es el ‘papi’.

O sus variantes: ‘papo’, ‘papu’ o ‘pape’. Todas acepciones válidas.

La verdad es que desconozco el origen de esta plaga del ‘papi’. Supongo que siento la misma desazón, la misma decepción, que sintió mi abuelo, cuando oyó a mi padre llamar a sus amigos ‘llaverías’. O las mismas ganas de vomitar que le entraron a mi papá cuando me oía decirle a mis amigos, ‘parce’.

Pero no hay nada que hacer, así están las cosas, ahora nos decimos ‘papi’. Por más Maluma-gay-reggetonero que suene, hay que adaptarse.

Me consuela que ‘El Mindo’, la nueva estrella del Instagram local, y quien más o menos tendrá los mismos años que yo, usa el ‘Papi’ sin miseria, sin complejo, con naturalidad. Bueno, tal vez le queda bien a él, que es un tipo chevere y chistoso.

Yo por mi parte voy a utilizar la expresión que considero más digna de todas las variantes del ‘papi’, de ahora en adelante les diré a todos ‘papa’, así, sin tilde, como el tubérculo. Me parece que es la menos absurda de las opciones, habrá quien la confunda con el ‘papá’ paisa de toda la vida, eso sí, no dejo de estar a la moda. ¿Envejezco? Claro, pero con orgullo ‘papa’.

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