Redacción El Chontaduro

Las campañas políticas en Colombia son cada vez más exigentes, la competencia casi desmedida y los excesos en publicidad obligan a los competidores a gastar cifras muy elevadas de dinero para mantenerse en la disputa.

Quizás muchos recuerden a Humberto de La Calle que en las presidenciales pasadas tuvo que salir a hacer una vaca para tratar de pagar la deuda millonaria que quedó debiendo a bancos por cuenta de no alcanzar el umbral mínimo para reposición de votos.

Este año el requisito para aplicar a la reposición de votos era conseguir como mínimo el 4% del total de votos válidos en la respectiva votación; en ese sentido los 4 candidatos a la Alcaldía de Bogotá recibieron reposición de votos. Eso sí, reposición que va en proporción a la cantidad de votos que sacaron.

La distribución de los votos entre los 4 candidatos quedó así:
Claudia López sacó 1.108.541 votos
Fernando Galán sacó 1.022.362 votos
Hollman Morris Votos sacó 440.591 votos
Miguel Uribe Turbay sacó 426.982votos

Podría decirse que los perdedores de la jornada son Hollman y Migue Uribe ya que Fernando Galán, por quedar segundo en la contienda, tiene derecho a tomar un puesto en el Concejo de Bogotá, pero el gran perdedor, como se puede ver, ha sido Miguel Uribe.

El joven competidor, que se le vio una gran campaña mediática, tuvo por concepto de gastos de campaña la cira de $2.810.569.673 y recibió por la reposición de votos $937.225.490, por lo tanto quedó con una deuda de $1.873.344.183.

Aquí es cuando vemos lo más impresionante del caso: a pesar de ser el candidato que más gastos tuvo de los 4 en campaña, Miguel Uribe terminó con un saldo a favor de poco más de dos millones de pesos en sus cuentas, pues, obtuvo $1.874.390.000 por cuenta de contribuciones, donaciones y recursos privados.

El controvertido continuista del modelo del actual alcalde Peñalosa sacó $935 millones de préstamos a entidades bancarias y no tendrá problema para pagarlos por cuenta de las ayudas privadas que recibió. De lo contrario, habría podido quedar por más de 8 años (que es el máximo que permite la ley) en Datacrédito en caso de desfinanciación.

Datos tomados del porta Finanzas Personales.