Redacción El Chontaduro

Después de que los colombianos decidieran tomarse las calles para protestar, hubo un incremento en la violencia entre los manifestantes y los miembros de la Fuerza Pública, pero este no es el único problema al que se enfrenta la ciudadanía por causa del paro.

En Bogotá residentes de diferentes barrios se han tenido que enfrentar con palos y su propio cuerpo a vándalos que han querido ingresar a los conjuntos residenciales para saquearlos.  

Estos hechos comenzaron desde tempranas horas de la mañana, en San Francisco se presentó el robo de un vehículo del SITP, que luego delincuentes utilizaron para asaltar un local de Ara, igualmente en Patio Bonito saquearon un Surtimax.

Al sur de la ciudad, en la localidad de Bosa y en el municipio de Soacha los ciudadanos se armaron, sobre todo de coraje para evitar que delincuentes ingresen a robar en sus casas.

A esta hora, pese al toque de queda se presentan actos delincuenciales en Castilla, donde a través de redes sociales la gente ha informado de la situación de violencia y como están enfrentando los saqueos.

Pero algunos han asegurado que quienes están orquestando estos desmanes son ciudadanos venezolanos, que pudieron ser reconocidos en algunos casos por el acento y las chanclas que acostumbran a usar.

Las personas han sido insistentes en culpar a los venezolanos de participar en los desmanes y alteraciones del orden público esto sin duda genera más odio entre la comunidad y resistencia, pues incluso antes del inicio del paro se les pidió a los extranjeros no participar.