Redacción El Chontaduro

Valle del Lili ha sido durante los últimos años el barrio que más ha crecido en Cali; lo que hasta hace poco era un terreno baldío enorme, se ha llenado de unidades residenciales, parques, carreteras, restaurantes, centros comerciales, pero sobre todo, se ha poblado de guisas.

Es difícil encontrar un sector de la ciudad donde abunde una mayor concentración per capita de tenitacones y blusas con apliques dorados. Por alguna extraña razón, esta zona de clase media ha venido agrupando guisas de todos los tamaños y orígenes.

Sin embargo, la guisa de Valle del Lili, a diferencia de sus colegas de otros barrios de Cali, se caracteriza por un alto poder adquisitivo, es decir, no estamos hablando de humildes jovencitas que se ven forzadas a comprar su ropa en una bodega del centro, sino de mujeres, en muchos casos profesionales, trabajadoras y emprendedoras, que compran marcas costosas, van a restaurantes caros y viajan al exterior, pero no por ello renuncian a su mal gusto innato.

A continuación le ofrecemos algunas claves para identificar una guisa de Valle del Lili, también conocida como “guisa estrato cinco”:

 

  1. Le puso una calcomanía de Hello Kitty a su Spark GT

Son una especie de ‘comunidad’, una ‘hermandad’; guisa de Valle del Lili que se respete tiene un Spark GT blanco, adornado por una calcomanía, generalmente de Hello Kitty, o si son más espirituales, prefieren la del rosario y la virgen. No puede faltar este detalle de fino gusto en su vehículo.

2. Al menos a un ex-novio (o ex-esposo) lo mataron

Por norma general, la guisa de Valle del Lili tiene un pasado tormentoso: separación, violencia intrafamiliar, fugarse de la casa a los 15 años con un tipo de 50, son hechos bastante comunes. Pero sin duda, un exnovio o exesposo asesinado en alguna rencilla mafiosa, hace parte de su marca personal.



3. Es madre soltera y su hijo se llama Jonathan (siempre hay una bendición)

Casi siempre las guisas de Valle del Lili son madres solteras, lo cual es apenas natural por su pasado, el cual por fortuna han superado. Como si no existieran más nombres, han bautizado a su criatura como Jonathan,  Belman, Wilman, Edinson, generalmente en homenaje a su difunto (o desaparecido) padre.

4. Va al Bodytech de lunes a viernes (sobre todo a levantar)

Toda guisa estrato cinco paga anualidad en el Body Tech de Jardín Plaza, uno pensaría que con el propósito de ejercitarse y mantenerse saludable, sin embargo, el verdadero motivo detrás de su afición fitness, no es otro que conocer chicos en el gimnasio. Coquetear con los entrenadores, pedir ayuda con los ejercicios de cola a sus compañeros, exhibir los biopolimeros de la cola justo delante de la zona de pesas, hace parte de su rutina diaria de ejercicios.

5. Tiene reventadas las tarjetas de crédito porque se gastó el cupo poniéndose tetas

La feria de silicona más grande del mundo, sin duda, ocurre a diario en las calles y conjuntos de Valle del Lili. En esta zona pareciera que es delito ser escasa de carnes, razón por la cual la guisa promedio del barrio, acude a ayudas quirúrgicas con el fin de alcanzar los voluptuosos estándares estéticos. Si bien son emprendedoras y ambiciosas, a menudo son asalariadas, por lo que tienen cinco tarjetas de crédito con el cupo lleno, pues con ellas pagaron la lipo, la nariz, la teta y el culito.

6. Lo primero que le ve a un man es el reloj, la marca de la camisa, y sobre todo, el carro

Si lo primero que le ve a un man es la marca de los accesorios que lleva, si nunca se monta a un carro que no esté polarizado o que sea de un modelo anterior al 2016, usted es una guisa de Valle del Lili y no se ha dado cuenta. El ADN gasolinero de estas chicas es innegable.

7. Tiene una amiga que le vende a crédito ropa que trae de Los Ángeles

No solo está endeudada con los bancos por ponerse silicona hasta en la jeta, sino que la cuenta con su amiga que le vende ropa ‘americana’ (jeans cargados de pedrería y bordados de encaje en los bolsillos, infaltables tenitacones…), ya es millonaria.

8. Sus frases optimistas en redes

Si cada lunes escribe una frase motivacional, si se llama a sí misma “guerrera”, si publica frases optimistas de gurús orientales o, peor aún, de Paulo Cohelo, creyendo firmemente que por ello van a creer que ella es una intelectual, no lo dude, aún si usted no vive en el sur de Cali, incluso si usted es hombre, en el fondo del corazón es una guisa de Valle del Lili.