Redacción El Chontaduro

Los artículos de El Chontaduro tienen dos elementos que nos hacen sentir orgullosos: la estupidez y la irresponsabilidad. Por ejemplo, en “Los 5 barrios más ‘traquetos’ de Cali” expusimos todo tipo de prejuicios, estereotipos infundados y tontas generalizaciones; con razón recibimos el odio, las críticas y el rechazo de la sociedad caleña. Aunque también, vale la pena decirlo, contamos con un importante reducto de lectores que nos quieren, tal vez porque se identifican con lo que somos nosotros: estúpidos e irresponsables, pero sobre todo, quieren escuchar algunas verdades que en la ñoña oferta mediática local nunca encontrarían.




Es evidente que la belleza de las mujeres caleñas, extraordinaria desde cualquier punto de vista, no se distribuye de manera homogénea por toda nuestra geografía urbana, ¿no se han dado cuenta que en algunos barrios la cantidad de mujeres lindas por metro cuadrado es increíble?, en esos barrios, sus calles lucen como pasarelas de moda, es cierto que algunos como la semana de la moda de Milán y otros, más bien, la pasarela de inauguración de algún almacén Herpo. Pero no importa si se visten con unos Levi’s de 300 mil pesos o con unos Tefis, sin bolsillos, de 30 mil; de oriente a occidente y de norte a sur, en Cali hay algunos barrios que se distinguen por contar con las mujeres más bonitas del planeta tierra:

1. Valle del Lili

Este es tal vez uno de los barrios más jóvenes de la ciudad, y a pesar del dudoso mérito de ser vecino del basurero de Navarro, es cierto que en sus unidades residenciales y edificios habitan algunas de las más despampanantes mujeres de Cali. ¿Las razones? Bueno podría haber varias, pero me quedo con la teoría de las ‘jóvenes profesionales’: Ser el barrio al que se han ido a vivir el 99% de los matrimonios jóvenes caleños, el destino preferido de los profesionales que rondan los 30 años, significa que ahí también está concentrado el más alto número de operaciones estéticas pagadas con libranzas y tarjetas de crédito. A familia caleña joven que se respete no le puede faltar el Spark GT, el apartamento de 60 metros en Valle del Lili y las cuatro libras de silicona para la mamá.

¿Ustedes no estudiaron con una compañera que era bien ‘maluquita’ en la universidad y que ahora, después de un año de salarios, parece modelo de Victoria Secret? Bueno, lo más probable es que viva en Valle del Lili.

2. Primero de Mayo

Típico barrio de estrato 4 en Cali, gravita entre lo popular del reggetón, el ‘guaro’ y la ‘guachafita’, y las aspiraciones de clase alta de algunos de sus habitantes. Sin embargo, es un misterio las razones de la belleza de sus mujeres: solo quienes hemos pasado en una buseta Ermita o en un MIO por la Pasoancho, y hemos visto a ese ramillete de hermosas universitarias esperando el bus, podemos dar fe de que en esta zona están muchas de las mujeres más lindas de la ciudad.

3. Salomia

Barrio del norte de Cali, famoso por ser sede de una de las instituciones más queridas por los caleños: el SENA, y también, sin duda, de la más odiada: el tránsito municipal. Es también conocido por la abundancia de mujeres bonitas: a pesar del smog, y el olor a harina permanente que proviene de las fábricas cercanas, Salomia presenta una densidad inusualmente alta de belleza femenina.

4. Ciudad Jardín

Es difícil ver a las caleñas que habitan Ciudad Jardín, casi siempre se transportan en una Cayenne o en un Audi polarizado, y eso sí, nunca van a comprar la leche a la tienda y tampoco barren el antejardín en chanclas. Las pocas veces que honran las calles con su presencia, se hace más evidente lo cierto del aforismo del filósofo idiota: “no hay mujer fea sino pobre”.




5. Belisario Caicedo

Este barrio, en las faldas de Siloé, demuestra que la belleza de las caleñas no tiene que ver con clases sociales. Reconocido como una de las canteras principales de las agencias de ‘impulsadoras’ de supermercados, en las calles del barrio Belisario se pueden observar todo tipo de bellezas autóctonas que nos dejan sin aliento.

6. La Base

Lo bueno de las mujeres de La Base es que son de esas que si vos las invitás a comer salchipapa, piden salsa de ajo y salsa rosada y le hacen ‘sin mente’. Pero si las invitás a comer a Antigua, llegan vestidas a la altura y hasta manejan los cubiertos a la perfección. Son un ejemplo paradigmático de la clase media emergente que se defiende en cualquier terreno.

7. San Carlos y El Jardín

Son dos barrios en los que usted se encuentra con la belleza popular en sus expresiones superlativas: shorts por todas partes, blusas decoradas con piedras brillantes hasta el ombligo y de fin de semana,  solo animal print. Con una salida a comer en el Crepes de Palmetto usted va a ser el príncipe.




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