Redacción El Chontaduro 

Para nadie es un secreto que nos han querido vender a Cali como la sucursal de la mujer hermosa y que aquí no hay feas para que vea. Eso es puro cuento inventado por montañeros que nunca salieron de esta polvareda y que en su afán de aparearse le dicen mujer hermosa a cualquier trapo viejo y trajinado por ahí.

Por ese desde esta humilde editorial nos pusimos en la tarea de hacer un top 5 de las universidades con los especímenes más hediondos de este lodazal.

1 Univalle 

La mujer fea de esta universidad de mamertos marihuaneros malvestidos es además cochina y poco se interesa por su imagen personal. De dientes amarillos, pelo maltratado y ropita sucia. Se caracteriza por hacerse ver intelectual y revolucionaria y bajo ese manto abrigar su fealdad.

2 La Santiago 

Picadas a exóticas tropicales, las mastodontes lipiadas de esta universidad de arribistas estrato 3, son una verdadera bandera a la hediondez. No hay mujer más fea que la del prototipo traqueto clase b. Se encuentran sobre todo en las facultades de Comunicación y Fisioterapia

3 Unicatólica

Aquí estudia la fea oficinista, insípida y sin gracia. Todo un homenaje a la tabla andante. Mujer sin tetas y sin culo que parece morir de hambre cada que uno las ve moribundas en el transporte público pidiendo que alguien les pague una operación y se las lleve a vivir bien para no soportar su propio peso de estar existiendo así de esa manera tan ruin.

4 Autónoma

Siendo esta la casa de las Webcamer también hay que dejar claro que es el hogar de las grillas que se visten con ropita china y panameña y que creen que echándose esos maquillajes baratos en esas caras van a esconder sus genes de fealdad.  La mujer fea de acá se reconoce sobre todo por querer aparentar que no lo es. Unas boletas completas.

5 La Camacho

Como bajadas con espejo de la montaña, la mujer fea de aquí, no solo es fea, también es ordinaria y agresiva. Les parece que andar por ahí oliendo a humedo y con blusas ombligueras está bien, pero no. Este espécimen es bastante folclórico.

Bueno, ahí les dejamos información que vale oro, para que aprendan a identificar a este tipo de muñecas aporreadas, y de pronto no me les vayan a meter gato por liebre.