Redacción El Chontaduro 

Como todos sabemos, Cali es la cuna del guabaloso, guiso, gamín, lavaperro y guarachero ordinario. Para nadie ya es un secreto que esta ciudad se caracteriza por albergar calaña de la peor ralea y con los comportamientos más mañés y bochornosos que se pueden encontrar en un hombre.

Desde que se adoptó el comportamiento de la cultura traqueta, el patronismo y el dinero fácil en esta polvareda, hemos sido testigos de la involución intelectual, cultural y hasta cotidiana del caleño promedio, ese que sueña ser sicario, gota a gota y chofer de traqueto.

Por eso desde esta página hemos querido hacer un homenaje a estos chimpancés y regalarles a ustedes, queridos lectores, una descripción de cada uno de estos especímenes, que jamás van a caer en vía de extinción en este hervidero de manteca.

1 El Poblado

En este barrio ubicado en las profundidades del oriente de la ciudad vemos nacer todos los días al protohombre de carriel, mocasines, camisilla debajo de la camisa y abuso de gel en esa cabeza que solo le sirve para manejar moto y cobrar gotagotas. Por lo regular el gañán proveniente de ese tugurio, fecunda desde los 17 y a los 34 ya tiene 4 hijos, de los cuales uno o dos ya lo han hecho abuelo.

2 – 7 de Agosto 

Nuestro macho alfa de este barrio peligroso  – donde lo único rescatable es aboslutamente nada – sueña con ser traqueto y tener plata para mandar a operar a todas las mantecas con las que copula por las tardes en la habitación que comparte con su hermano menor. Se viste con ropa del centro y cree que las camisetas Armani que venden en La Fortuna son originales.

3 El Popular

Justo al lado de la Isla, este chochal de borrachos, se hizo famoso por el nivel de reproducción de guisos que emergen de ahí. El guiso oriundo de aquí, solo vive para comprar y vender motos, hablar de carros caros y tomar trago en los estancos de su ratonera. Les gusta la mujer ajena y son capaces de matarse entre sí por mantener bendiciones que no fecundaron.

4 El Caney 

Aunque esté ubicado en el sur, este barrio no se salva de nada, allá todo es malhábido y huele a sangre, como a violencia intrafamiliar. El guiso de aquí es levantado y le gusta andar en carro de malandro sin serlo. Pone reguetón a todo volumen y se cree la sensación porque compra la ropa en promoción en el ÚNICO. Manes boletas y esos que habitan allá. Gas.

5 Alfonso López 

El guiso de acá también es peligroso y hasta trapero. Se echa loción replica y anda armado para todo lado. Le temen en otros barrios y sueño es vender zapatillas en el centro para después volverse patrón y empezar en el negocio del microtráfico. Le gusta mucho una mujer con suave brisa echa en un garaje y salir a bailar a Juanchito, lugar en donde siempre tiene pleitos y fama de sicario.

Bueno, esta fue una detallada información, para que usted, querido lector, identifique a estas dantas en cualquier parte de esta olvidada sucursal.