Redacción El Chontaduro

Como las cosas en el país parecen ir de mal de peor y todos están divididos en los que apoyan a Duque y los que no, la gente decidió que la mejor manera de abofetear al gobierno es salir a las calles e intentar como Chile y Ecuador ser noticia mundial por sus protestas.

Evidentemente, este anuncio de paro para el próximo 21 de noviembre le cayó como una patada en el estómago al uribismo, y fue ahí que los miembros del partido del gobierno se pusieron ‘la 10’ para deslegitimizar esas marchas desde ya.

Las redes sociales han sido el escampadero de todo este debate que parece más un ring de boxeo, por un lado, los del #DuqueEl21NosVemos, que se mantenido vigente como tendencia, y por el otro el #NoApoyoElParo, que, aunque nadando contra la corriente va sumando adeptos.

Los líderes contra el paro no podían ser otros que los defensores del gobierno y por el temor de que a Duque le dé un ataque de ansiedad con todo lo que está pasando, el uribismo sacó su mejor ficha al decir que todo era parte de un complot internacional.

Uribe con su pinta de líder innato salió dando un comunicado donde aseguró que el paro “hace parte de la estrategia del Foro de São Paulo que intenta desestabilizar a las democracias de América Latina” y su único fin es “bloquear al Gobierno del Presidente Iván Duque”, como si no estuviera boqueado hace rato.

Al parecer el uribismo busca demostrar que toda la intención de protestar no proviene realmente de los colombianos sino de un lavado de cerebro internacional que la oposición está implantando para hacer llorar a Duque y generar un apocalipsis en el país.

El tema aún está caliente, así que hagan sus apuestas y el 21 veremos quién tuvo la razón.